La diócesis de Cruz del Eje despidió con una celebración cargada de fe, emoción y memoria al histórico Cristo de Brochero, la imagen que presidirá el altar durante la misa que el papa León XIV celebrará en Córdoba.
La misa fue presidida por el obispo de Cruz del Eje, monseñor Ricardo Araya, y contó con la participación de autoridades provinciales y municipales, las Hermanas Esclavas que durante décadas custodiaron la imagen en la casa de ejercicios espirituales, jóvenes, integrantes de la Capellanía Policial y numerosos fieles llegados desde distintos puntos del Valle de Traslasierra.
Durante la celebración también se ofreció un poncho-reliquia vinculado a san José Gabriel Brochero, que será entregado al Papa por el cardenal Ángel Rossi durante el encuentro con la vida consagrada previsto en la catedral de Córdoba.
"El Cristo de los pecadores"
En su homilía, monseñor Araya invitó a contemplar el profundo significado espiritual de la imagen y recordó que Brochero quiso hacer visible en ella el rostro de un Cristo cercano a los más humildes.
"Eso quiere resaltar el Cristo de Brochero. El Cristo de los pecadores, de los enfermos, de los de la periferia", expresó.
Para explicar esa afirmación evocó la relación que el Santo Cura mantuvo con Santos Guayama, el célebre caudillo riojano. Recordó que, cuando algunos cuestionaban a Brochero por acercarse a personas de mala fama, él respondía que Jesucristo "no había venido a buscar a los justos y perfectos, sino a los enfermos y pecadores".
En ese contexto, el obispo repasó pasajes de una carta enviada por Brochero a Guayama en 1876, donde le ofrecía su amistad, le prometía el envío de un crucifijo y expresaba su deseo de encontrarse personalmente con él. Para Araya, esos gestos reflejan una pastoral basada en la cercanía, el respeto y la búsqueda de reconciliación.
Un símbolo que sale por primera vez de Traslasierra
La llegada del Cristo a la ciudad de Córdoba representa un hecho histórico. Es la primera vez en más de un siglo que la imagen abandona la Casa de Ejercicios de Traslasierra para trasladarse a la capital provincial.
La talla, especialmente querida por Brochero, fue concebida con una particularidad: el santo pidió que el rostro de Jesús tuviera rasgos serranos, para que los habitantes de la región pudieran reconocerse en Él.
Al destacar el valor espiritual y simbólico de esta presencia en la celebración que encabezará León XIV, el presbítero Juan Martínez, integrante de la organización de la visita papal, destacó "es un pedacito de Brochero con nosotros", en declaraciones a Cadena 3.
Un mensaje para toda la Argentina
Hacia el final de su predicación, monseñor Araya pidió que millones de personas puedan descubrir en esta imagen el mensaje que Brochero quiso transmitir a su pueblo.
"Que el Cristo de Brochero, que ahora es llevado hasta Córdoba para presidir la misa del Papa, sea visto por millones de hombres y mujeres", afirmó.
También rogó para que Cristo continúe fortaleciendo al Sucesor de Pedro y para que el Evangelio "llegue hasta las periferias existenciales y geográficas de la Argentina".
Finalmente, pidió que el testimonio del Santo Cura siga inspirando una cultura de encuentro y fraternidad: "Que llegue a los Guayamas de hoy; y llegue a todo el mundo un mensaje de justicia y dignidad, de paz; donde todos podamos vivir y tratarnos como hermanos".