El superior general de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Obra de Don Orione), padre Tarcísio Vieira DFP, dirigió una carta a la familia orionita con motivo de la visita del papa León XIV al Pequeño Cottolengo de Claypole, anunciada para el próximo 9 de noviembre.
Con el lema "¡Deo gratias!", la misiva no sólo comparte el entusiasmo por este acontecimiento histórico -que constituirá la primera visita del papa León a una casa orionita desde su elección pontificia-, sino que ofrece una profunda reflexión sobre el significado eclesial del gesto y el modo en que la comunidad está llamada a vivirlo.
El padre Tarcísio destacó que la presencia del Santo Padre en la "aldea de la caridad" pone en el centro a las personas más frágiles y a quienes se dedican diariamente a su cuidado, y subraya la emotiva coincidencia de que este encuentro se produzca allí donde se conserva la reliquia del corazón de san Luis Orione, uniendo una vez más los dos grandes amores del fundador: el Papa y los pobres.
En su mensaje, el superior general enfatizó en que este acontecimiento interpela directamente la calidad del testimonio orionita. Al citar la exhortación Dilexi te y la encíclica Magnifica humanitas, señaló que la asistencia no debe reducirse a una "oficina de la Iglesia" ni a la mera eficiencia administrativa, sino que debe expresar una caridad familiar y personalizada donde los asistidos sean reconocidos como verdaderos miembros de la familia eclesial.
El padre Vieira recordó también una singular coincidencia: el 9 de noviembre de 2009, exactamente 17 años antes de esta visita, el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio envió un videomensaje a la Provincia orionita definiendo a los Pequeños Cottolengos como "la frontera existencial más concreta" del carisma y pidiendo "gastar el tiempo" con los residentes por ser la "carne de Jesús". En ese marco, el religioso aclaró que aunque la atención mediática se posará sobre la institución, la verdadera grandeza de la obra continuará en el servicio silencioso una vez apagadas las cámaras.
Finalmente, el superior de los orionitas invitó a los religiosos, laicos, colaboradores y residentes a prepararse espiritualmente con la oración, renovando el compromiso de seguir construyendo una caridad concreta, atenta y familiar.