Tras el Encuentro Nacional de Pastoral de la Salud, realizado en julio en la provincia de Córdoba y centrado en la reflexión sobre el final de la vida, el organismo episcopal emitió un comunicado llamando "a la reflexión y a la oración".
"Desde la mirada de la fe, contemplamos la vida humana como un don inestimable recibido de Dios, el cual estamos llamados a acoger, custodiar y amar con profundo aprecio en todas sus etapas", expresa el documento.
Entre 2021 y 2026 se presentaron en Argentina 23 proyectos de ley de eutanasia y suicidio asistido. Actualmente, nueve de ellos tienen estado parlamentario en la Cámara de Diputados y dos en el Senado. Sin embargo, el tema nunca llegó a debatirse en comisiones ni en el recinto.
En junio de 2026 comenzó a circular una "Carta pública de adhesión a una Ley de Eutanasia en Argentina", donde las personas pueden expresar su apoyo. Es impulsada por la Campaña Nacional por el Derecho a la Eutanasia en Argentina, que reúne a algunas personas que desde hace años promueven poder someterse a esta práctica.
Frente a los desafíos actuales, desde la Pastoral renuevan su visión esperanzadora: "La vida debe ser cuidada siempre, pues el verdadero sentido de nuestro caminar estriba en reconocer su valor sagrado y en acompañar con ternura y gratitud la fragilidad humana hasta su desenlace natural".
En ese contexto, observan "con honda preocupación" las presentaciones de proyectos de ley que buscan considerar la legalización de la eutanasia en Argentina.
"Aunque aún no se ha llegado a la sanción de ninguna norma que autorice prácticas eutanásicas, creemos imprescindible advertir con claridad sobre el riesgo que implica considerar la eliminación de la vida humana como una solución al dolor o al sufrimiento", subrayan.
La verdadera respuesta ante el sufrimiento, aclaran, "no es provocar la muerte, sino brindar cuidado, presencia y alivio integral".
En ese sentido, instan a afianzar la aplicación efectiva de la Ley Nacional de Cuidados Paliativos N° 27.678 sancionada en 2022 y reglamentada a nivel nacional en 2023, en todo el territorio argentino "como camino humano al final de la vida".
La sociedad y el Estado, consideran desde la Pastoral, "deben priorizar el acceso equitativo a la medicina paliativa, al control del dolor y al acompañamiento interdisciplinario para los enfermos en etapa terminal".
"Nunca será moralmente lícito intentar eliminar el sufrimiento eliminando al sufriente", enfatizan, reafirmando que "la persona que atraviesa un dolor existencial extremo o una enfermedad terminal se encuentra en una situación de gran vulnerabilidad, donde su libertad suele verse condicionada por el sufrimiento".
Ante esta situación, sostienen su compromiso en la formación de los agentes de pastoral de la salud, laicos y "de toda persona interesada en conocer y promover la medicina paliativa, edificando la cultura de la vida a través del acompañamiento compasivo y la escucha atenta a los ancianos, enfermos terminales y a sus familias para erradicar la cultura del descarte que de modo explícito o solapado siempre se opone a la dignidad humana".
La propuesta para las diócesis, parroquias, movimientos y comunidades es que, a partir del próximo mes, "fortalezcan y multipliquen los gestos concretos de cercanía y acompañamiento a los enfermos terminales".
"Deseamos que esta presencia reconfortante se haga visible tanto en los hogares como en las diversas instituciones — hospitales, hogares, asilos, y servicios de oncología y cuidados paliativos—, pidiendo a Dios la sabiduría para nuestros legisladores, el alivio para los padecimientos de los enfermos y la fortaleza para cuidar y valorar toda vida", expresan.
La carta finaliza con un fragmento del Salmo 71:
"Porque tú, Señor, eres mi esperanza, mi confianza, Señor, desde mi juventud. No me rechaces en el tiempo de la vejez, no me abandones cuando mis fuerzas se agoten. Dios mío, me enseñaste desde mi juventud, y hasta hoy he anunciado tus maravillas. Ahora que soy anciano y peino canas, no me abandones, Dios mío, hasta que anuncie tu poder a la presente generación, y tus proezas a los que han de venir. Amén”. Fuente: ACI Prensa.-