En un telegrama publicado este 18 de agosto por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, escribió que “Su Santidad el Papa León XIV recibió con profunda tristeza la noticia del fatal accidente de un transbordador en el lago Kariba. Al encomendar las almas de los fallecidos a la amorosa misericordia de Dios todopoderoso, expresa sus sentidas condolencias a quienes lloran su pérdida”.
El mensaje asegura además que el Papa “eleva sus oraciones por las autoridades civiles y el personal de emergencia que continúan respondiendo a esta tragedia. Sobre todos los afectados invoca las bendiciones divinas del consuelo, la sanación y la fortaleza”.
Un “desastre nacional” en Zimbabue
El 11 de agosto, la Policía de Zimbabue informó que la embarcación, operada por un organismo estatal, volcó en el lago Kariba, considerado el lago artificial más grande del mundo por volumen y ubicado en la frontera entre Zimbabue y Zambia.
De acuerdo con la Policía, “la capacidad confirmada de la embarcación es de 90 personas, sin contar a los cinco tripulantes”. Sin embargo, “la información disponible para el capitán del lago indicaba que la embarcación llevaba a 120 personas que viajaban de Kariba a Chalala (108 adultos y 12 niños)”.
“No obstante, las investigaciones policiales indican que la embarcación podría haber transportado a más personas”, añadió. Algunos reportes de medios estimaron que el ferry podría haber llevado a bordo a unas 153 personas.
El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, dijo el 12 de agosto que “para garantizar una asistencia inmediata, he declarado este accidente desastre nacional”. El mandatario aseguró además que las autoridades ya brindaban asistencia médica, funeraria y psicológica a las víctimas y los sobrevivientes.
“Asimismo, he ordenado a nuestros organismos de seguridad marítima y fuerzas de seguridad que revisen a fondo y corrijan de inmediato las deficiencias en nuestras capacidades marítimas”, agregó.
La tarde del 17 de agosto, la Policía de Zimbabue informó que el número de fallecidos ascendió a 92, luego de que fueran recuperados otros ocho cuerpos del lago.