La IX Asamblea Ordinaria y Conferencia Internacional del Foro Internacional de Acción Católica (FIAC) se desarrolló en Roma del 15 al 18 de octubre, con la participación de delegaciones de 26 países de los cinco continentes. El encuentro estuvo centrado en la relación entre sinodalidad y misión y culminó con la elección del nuevo Secretariado del organismo.
La delegación de la Acción Católica Argentina estuvo integrada por Claudia Carbajal, Santiago Sánchez Agostini, Rocío Ríos, Néstor Caruso y el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano. Durante las jornadas, los representantes compartieron las experiencias de la Iglesia argentina junto con delegaciones de otros países y participaron de los espacios de reflexión y diálogo.
Uno de los momentos significativos para la delegación argentina fue la oración ante la tumba del papa Francisco, en la basílica de Santa María la Mayor. Carbajal, Ríos, Sánchez Agostini y monseñor Lozano rezaron por la Acción Católica Argentina y pidieron la intercesión del pontífice fallecido, además de encomendar la salud de León XIV.
Sinodalidad como estilo de vida
La apertura de la Asamblea contó con una oración por la pronta recuperación de León XIV y una ponencia sobre los desafíos de la inteligencia artificial, a cargo del padre Paolo Benanti TOR, consultor de la Santa Sede y de las Naciones Unidas y especialista en la materia.
En el inicio de los trabajos, el cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, llamó a entender la sinodalidad como un ejercicio concreto de comunión, diálogo y escucha. Advirtió, además, sobre el riesgo de reducir el camino sinodal a estructuras y reuniones, y reclamó un renovado impulso misionero que lleve a la Iglesia hacia el mundo.
El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, envió un mensaje en video en el que describió la compleja situación que atraviesan Tierra Santa y Medio Oriente. Ante las heridas provocadas por la guerra, pidió reconstruir la confianza mediante gestos concretos de cercanía y llamó a los miembros de Acción Católica a ser portadores de claridad, verdad y justicia.
Por su parte, Giuseppe Notarstefano, presidente nacional de la Acción Católica Italiana, destacó el papel de la asociación como fermento en las Iglesias locales y en las sociedades. La Asamblea concluyó con el compromiso de profundizar una presencia cotidiana y misionera, basada en la escucha, la corresponsabilidad y la capacidad de acompañar las realidades heridas.
Desde Roma, monseñor Lozano destacó que el encuentro permitió a las delegaciones compartir conferencias, diálogos y propuestas en torno a la sinodalidad y la misión.