Con motivo de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, el obispo de Gregorio de Laferrere, monseñor Jorge Torres Carbonell invitó a contemplar esta multitudinaria manifestación de fe como un llamado a renovar la mirada sobre quienes suelen quedar al margen de la vida social y eclesial.

Inspirado en la fiesta de san Francisco de Asís, recordó la experiencia del santo ante el crucifijo de san Damián y señaló que la invitación a "reparar la Iglesia" continúa vigente en la actualidad, especialmente allí donde existen necesidades que muchas veces permanecen postergadas o ignoradas.

Una fe que camina hasta la Virgen
El prelado destacó la presencia de miles de jóvenes que peregrinaron bajo la lluvia con el lema "Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos", al reafirmar la profunda devoción que el pueblo argentino profesa a la Virgen de Luján.

"Lo importante fue llegar hasta la Virgen", afirmó, y valoró el esfuerzo realizado por quienes caminaron durante horas para encontrarse con la imagen de la Patrona de la Argentina.

Según expresó, la peregrinación vuelve a mostrar que la presencia de María en la vida de los jóvenes sigue siendo una realidad viva que la Iglesia debe cuidar y acompañar.

Un pueblo que sigue dando testimonio de fe
Monseñor Torres Carbonell destacó también los 148 bautismos celebrados durante la peregrinación, considerándolos un signo de la vitalidad de la fe popular y de los procesos de maduración espiritual que muchos peregrinos experimentan en su acercamiento a Cristo.

A su vez, vinculó el caminar hacia Luján con la preparación para la próxima visita apostólica del papa León XIV, al recordar el mensaje instalado por los Hogares de Cristo: "De Francisco a León caminamos al encuentro de nuestro Santo Padre en la casa de la Virgen de Luján".

Una Iglesia que sale al encuentro
El obispo invitó a crecer en una actitud de mayor fraternidad y apertura, capaz de reconocer el valor de los diversos caminos de fe.

"Estar con Dios es mirar la vida y a los hermanos con el deseo sincero del encuentro con ellos", expresó.

Finalmente, alentó a salir hacia los cruces y periferias de la vida para compartir el amor de Jesús, convencido de que la Virgen continúa acompañando el caminar de un pueblo que encuentra en ella consuelo, esperanza y unidad.