Los organizadores de la visita del papa León XIV a la Argentina avanzan en la definición del cronograma para su llegada en noviembre. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, dio detalles sobre los espacios emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense que se propusieron para las actividades oficiales. El representante eclesiástico confirmó que la planificación se realiza de manera conjunta con la segunda misión de avanzada del Vaticano, que lidera monseñor José Nahúm Jairo Salas Castañeda.

La decisión de utilizar el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, tanto para la misa central como para el encuentro con la juventud, responde a un criterio de sencillez que la Iglesia busca transmitir. García Cuerva fue claro al respecto: “Es un mensaje de austeridad hacer ambos encuentros en el mismo lugar. Es para decir aprovechemos lo que tenemos y, dando un cambio de cara, usar el mismo escenario”.

De esta manera, los coordinadores descartaron de forma definitiva la opción de realizar ceremonias en estadios de fútbol, como la cancha de River Plate, que se barajó en un primer momento. El arzobispo argumentó que prefieren los espacios públicos abiertos y sin límites de aforo “para que nadie quede afuera”.

La agenda social y los límites del tiempo

El itinerario tentativo prioriza el contacto con los sectores más vulnerables de la sociedad a través de dos visitas de fuerte peso pastoral. Los organizadores incluyeron en la propuesta una recorrida por el Cottolengo de Claypole y un encuentro en el penal de Villa Devoto. Sobre la actividad con las personas privadas de la libertad, el arzobispo comentó que el papa Francisco le hablaba seguido a León XIV sobre las cárceles, y recordó que el actual pontífice ya visitó este tipo de instituciones en Guinea Ecuatorial y Barcelona.

Ante la gran cantidad de solicitudes recibidas por parte de distintas diócesis y organizaciones civiles para sumar actividades al itinerario, García Cuerva pidió moderar las expectativas debido a la brevedad del viaje, que se extenderá del 8 al 11 de noviembre. El prelado graficó la situación de forma directa: “Han llegado un montón de propuestas, pero hay que entender que viene solo tres días”. En ese sentido, aclaró las limitaciones físicas del cronograma: “No es que no quiera, es que no llega”.

Además de los encuentros masivos y las visitas pastorales, el borrador de la agenda contempla un encuentro ecuménico interreligioso en el Palacio San Martín y un homenaje al Libertador de América en la Plaza San Martín, actividades que terminarán de definirse una vez que el Vaticano otorgue la confirmación oficial del cronograma.