Un potente terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter sacudió a Colombia a las 7:34 de este lunes, lo que provocó el colapso de edificios, la suspensión de las clases en las zonas más afectadas y escenas de pánico en las principales ciudades del país. El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el epicentro del sismo se ubicó en la localidad de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. Hasta el momento, las autoridades reportaron al menos 47 víctimas fatales, más de 120 heridos y un número indeterminado de personas atrapadas bajo los escombros.

Los rescatistas de la Defensa Civil, los bomberos y los propios vecinos de las áreas más golpeadas lideran las tareas de remoción de tierra y hormigón en busca de sobrevivientes. La gobernadora del departamento de Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, detalló la gravedad de la situación en su región: “En algunos sectores hay algunas personas atrapadas pero ya están Bomberos y el Ejército. Estamos trabajando para que puedan salir y haciendo las evacuaciones respectivas”. La mandataria también lamentó una tragedia local en el municipio de Calima El Darién: “En Calima tuvimos la pérdida de tres niños a quienes se les cayó una pared encima”.

 

La destrucción golpeó con fuerza a los cascos urbanos del oeste y centro del país, donde se registraron colapsos estructurales y fugas de servicios básicos. El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas, describió el panorama crítico que afronta la administración local: “Como todos saben, acabamos de vivir una circunstancia muy trágica, un sismo muy grande que afectó muy fuerte la ciudad. Más de 12 edificios que están parcial o totalmente destruidos así como más de 20 viviendas”. El funcionario confirmó el deceso de dos personas en su jurisdicción y agregó que el sistema de emergencias está desbordado: “Tenemos muchas fugas de gas o eléctricas. Estamos atendiendo esta situación con centenares de personas, para que evacuen, que es lo primero que hay que hacer. No es fácil porque a pesar de que tenemos a bomberos, Defensa Civil y la Cruz Roja trabajando no estamos dando a basto”.

En el departamento de Chocó, la preocupación se mantiene alta por la inestabilidad del terreno y el peligro de nuevos movimientos telúricos. Al respecto, la gobernadora de esa provincia, Nubia Carolina Córdoba-Curi, advirtió sobre las consecuencias del fenómeno: “Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”. Los organismos de socorro pidieron a la población que no regrese a sus hogares y que permanezca en espacios abiertos de manera preventiva.

El impacto en los edificios altos y el testimonio de los vecinos

El sismo también se sintió con violencia en las grandes metrópolis como Medellín, donde los habitantes de las torres residenciales vivieron minutos de extrema tensión. Gabriel Mónaco, un argentino que reside en el piso 25 de un edificio en la capital antioqueña, relató los momentos de incertidumbre que atravesó junto a su familia: “Mi mujer se puso a rezar, no sabíamos qué hacer”. El vecino describió la fuerza del temblor como algo inédito en su experiencia personal: “En mi vida viví una situación así. Con mi esposa nos metimos en el vestidor, porque no sabíamos qué hacer. Llevamos los teléfonos, esperamos dos minutos, impresionante cómo se movió y tembló todo”.

Ante la magnitud de la catástrofe, el presidente de la Nación, Abelardo de la Espriella, convocó de urgencia a un comité de emergencia para coordinar la asistencia humanitaria y la logística de rescate en las seis terminales aéreas que resultaron afectadas por el temblor. En el plano internacional, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó la solidaridad de su gobierno y aseguró que la administración de Donald Trump está monitoreando el escenario y que “está lista para apoyar” al pueblo de Colombia ante la emergencia.