El papa León XIV destacó este sábado el legado de su predecesor, el papa Francisco, durante su visita pastoral a la isla italiana de Lampedusa, uno de los principales símbolos de las rutas migratorias en el Mediterráneo. Antes de presidir la celebración eucarística en el campo deportivo "Arena", aseguró que el pontífice argentino "sigue acompañándolos, apoyándolos y animándolos".
El Santo Padre recorrió el lugar en papamóvil para saludar a los fieles y fue recibido por el alcalde de Lampedusa, Filippo Mannino, quien definió la visita papal como "un regalo, un gesto fraternal" y también una responsabilidad para una comunidad que desde hace años vive de cerca el drama de la migración.
En su saludo de bienvenida, el alcalde describió a Lampedusa como una isla donde confluyen el dolor, la esperanza y la solidaridad.
Recordó que miles de personas han llegado a sus costas buscando salvación, dignidad y un futuro mejor, mientras que muchas otras perdieron la vida antes de alcanzar tierra firme.
"La isla ha aprendido a ver el mar no sólo como una frontera, sino como una llamada", afirmó, al destacar la labor de pescadores, socorristas, fuerzas de seguridad, voluntarios, profesionales e instituciones que, durante años, han asistido a quienes llegan por vía marítima.
Asimismo, sostuvo que la pequeña isla mediterránea "acogió, socorrió y consoló", convirtiéndose en un faro de paz y de defensa de la dignidad humana.
Un homenaje a Francisco
Al agradecer la bienvenida, León XIV expresó su gratitud por la hospitalidad recibida y valoró especialmente que el muelle Favaloro haya sido rebautizado con el nombre del papa Francisco.
"El hecho de que hayan decidido llamar el muelle Favaloro con el nombre del papa Francisco es una señal del vínculo que mi predecesor estableció con vuestra comunidad y con los hermanos y hermanas migrantes", afirmó.
Y añadió: "El Papa estuvo a su lado en este período tan difícil para ustedes. Y hoy estoy aquí para decirles que el Papa sigue acompañándolos, apoyándolos y animándolos".
Con estas palabras, el pontífice subrayó la continuidad del compromiso de la Iglesia con quienes padecen el drama de la migración y con la comunidad que los recibe.
"Aquí hablan los gestos"
León XIV explicó que el sentido principal de su visita no era pronunciar discursos, sino celebrar la Eucaristía junto al pueblo de Lampedusa.
"No he venido a pronunciar discursos, sino a celebrar la Eucaristía, señal suprema de la presencia de Cristo entre nosotros", manifestó.
El Papa señaló que el gesto de Jesús al partir el pan ofrece el fundamento de los gestos cotidianos de ayuda, acogida y solidaridad.
"Este es un lugar donde, más que las palabras, hablan los gestos. Pero los gestos, para ser humanos, necesitan un corazón", expresó.
Finalmente, invitó a buscar en Cristo la fuente del amor capaz de transformar la realidad.
"Nos reunimos aquí para buscar en Cristo el amor que sólo Él puede darnos, para que el mundo de hoy y de mañana sea más humano, más humano para todos", concluyó.