En su tradicional visita a Radio Tupambaé y a los estudios de La Creíble FM 105.9, el obispo de Posadas, monseñor Juan Martínez, ofreció una amplia reflexión sobre la actualidad eclesial, social y económica del país, luego de varios días de intensa actividad pastoral.
El prelado repasó su participación en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, en el partido bonaerense de Pilar, donde escuchó la exposición de especialistas, entre ellos Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, cuyo análisis -reconoció- generó inquietud entre los obispos.
"Nos dejó bastante preocupados", sostuvo, al describir un escenario atravesado por el desencanto político y la incertidumbre social.
"Muchos no quieren volver al pasado, ven pinchado el presente y queda un espacio muy indescifrable", sostuvo. Sin embargo, señaló que todavía persiste en amplios sectores de la sociedad "la esperanza de que aparezca una propuesta superadora".
Tecnología y crisis de los vínculos
Uno de los ejes centrales de su mensaje fue el impacto de la tecnología en la vida cotidiana. Durante un encuentro regional de pastoral familiar realizado en Formosa, el obispo trabajó junto con representantes del NEA sobre los vínculos familiares en tiempos digitales.
"Actualmente todos nos manejamos con este aparatito que nos ocupa gran parte del día y puede generar adicciones", afirmó en referencia al teléfono celular.
Asimismo, observó que muchas veces las familias comparten el mismo espacio físico, aunque cada integrante permanece inmerso en su propio mundo digital.
Monseñor Martínez advirtió que niños y adolescentes crecen en contextos hiperconectados desde edades tempranas y subrayó la necesidad de educar para un uso saludable de la tecnología.
"La escucha actual es un gran acto de misericordia", expresó, al destacar la importancia de prestar atención real a hijos, alumnos y personas que atraviesan dificultades.
Inteligencia artificial y discernimiento
Respecto de la inteligencia artificial, señaló que se trata de una herramienta útil, aunque limitada. "Nunca podrá agregar un elemento nuevo a lo que nosotros aportamos", afirmó, y llamó a no reemplazar el pensamiento crítico, la lectura profunda ni el discernimiento humano.
El obispo también se refirió a los recientes episodios de amenazas de tiroteos y pintadas en escuelas, situaciones registradas en distintos puntos del país y de la región. "Antes de tomar decisiones hay que identificar cuál es el problema y dialogar", afirmó. En ese sentido, consideró que la respuesta no pasa únicamente por prohibiciones, sino por comprender el fenómeno y acompañar a los jóvenes con escucha y presencia adulta.
Otro de los aspectos señalados por monseñor Martínez fue la brecha creciente entre quienes acceden plenamente al mundo tecnológico y quienes quedan marginados.
"Se genera una nueva grieta entre nuevos ricos y nuevos pobres", advirtió. Explicó que muchas personas carecen de conectividad adecuada o de dispositivos suficientes, lo que limita sus posibilidades laborales, educativas y sociales.
El trabajo y la situación económica
En vísperas del Día del Trabajador, pidió valorar el trabajo digno y mirar con sensibilidad el sufrimiento de tantos argentinos.
"A la gente no le alcanza para vivir", sostuvo, al describir la realidad de trabajadores formales, desempleados, jubilados y familias de clase media.
También mencionó el aumento sostenido de precios, el costo de los medicamentos y las dificultades para sostener tratamientos médicos. "Es un momento muy duro", resumió.
Finalmente, convocó a la oración por el país. "El Día del Trabajador es para que recemos mucho por nuestra patria", concluyó.