El Poder Ejecutivo provincial ratificó su compromiso de continuar con las mejoras en los haberes de los empleados estatales durante el resto del calendario. Según explicó el gobernador Juan Pablo Valdés, el reciente ajuste del 6% no será el único del periodo, ya que se planifican nuevas intervenciones salariales que se aplicarán en los momentos financieros oportunos.

La estrategia oficial actual se centra en una recomposición diferenciada. Desde la gestión provincial, junto al Ministerio de Hacienda, se evalúa que los porcentajes de aumento tengan un impacto más significativo en aquellos agentes que perciben salarios más bajos, buscando equilibrar la brecha respecto a los sueldos más altos de la administración pública.

Para dar previsibilidad a los trabajadores, el Gobierno analiza implementar un cronograma de aumentos con una frecuencia trimestral o cuatrimestral. No obstante, el mandatario advirtió que cualquier anuncio está sujeto a la realidad de los recursos disponibles, los cuales se han visto afectados por la disminución en la llegada de fondos de la coparticipación federal. La premisa establecida es no comprometer la operatividad del Estado ni la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Respecto a los movimientos salariales en el Poder Judicial, Valdés aclaró que dicha institución cuenta con su propio presupuesto asignado. En ese sentido, señaló que la administración de bonos o extras depende exclusivamente de la gestión interna de ese poder, aunque hizo un llamado a la prudencia financiera para evitar la generación de déficit dentro del sistema estatal.